jueves, 23 de octubre de 2008

Mi hábitat (segunda parte): De casa a la oficina

Aunque el escenario principal de mi trabajo sean las aulas, ubicadas en el mismo edificio donde vivo, todos los días por la mañana voy a la oficina central, y luego vuelvo de nuevo después de las clases, y hasta las 5 o las 6 de la tarde. No sólo voy para fichar, sino también para hablar con Laura, mi directora, sobre como me van las cosas, contactar con otros profesores, y preparar las clases y materiales (y de paso, subir las fotos al blog, que mi conexión inalámbrica no da para mucho).

Este es el camino que sigo cada mañana, desde que salgo de casa hasta la susodicha oficina:


La puerta del portal

Atravieso el portico de mi calle (que raro suena, pero es verdad, aquí hay calles residenciales, que las cierran de noche)...



...miro a la derecha..



..luego a la izquierda..



..y cruzo con cuidado (¿os acordais de aquel videojuego de la ATARI, de un cangrejo cruzando una calle?), hacia la calle que tengo justo enfrente, pero antes me paro a visitar mi puesto favorito...



..y tras saludar al amigo de Hemindra, que está justo al lado...



..me tomo un zumo de naranja, que a esas horas entra fenomenal (me he acordado del penúltimo post que puso mi querido Borja en su blog :))



Sigo todo recto, hasta toparme con esta obra, que me gustaría ver terminada antes de irme, a ver como les queda.



Giro entonces a la derecha...



..y tras andar unos 40 metros, llego por fín al Instituto Hispania.



A esas horas (un poco antes de las 9), el único que está es Gorang, viendo alguna película de Bollywood, antes de que venga la secretaria.



Como veis, está bastante cerca, lo que me ahorra el transporte y aguantar los atascos y la contaminación diariamente. Un lujazo, vaya.

Anécdota del día: justo en el momento en el que estaba publicando esto en el blog, he conocido a Nitesh, un chaval indio que ha venido a buscar trabajo como profesor de español, y que estuvo 4 años en Córdoba..que casualidad :)

1 comentario:

Stels dijo...

vaya que si, las casualidades existen!!!

Me he vuelto a acordar de egipto con eso de cruzas las calles...me acuerdo que una vez, el taxi nos dejo en la cera de enfrente al hotel y que yo casi me pongo a llorar solo de pensar que tenia que cruzar la calle!!! incluso pense en coger otro taxi y que me dejara en la puerta, un show, al final pase! pero caga de miedo