martes, 30 de junio de 2009

Orgullo arcoiris

El pasado domingo se celebró el Día del Orgullo Gay. Millones de personas en todo el mundo salen a las calles para reivindicar su libertad para elegir su condición sexual, en busca de una mejora de sus derechos civiles, en un ambiente de lo más festivo. Percusión, jaleo, algarabía, y color, mucho color, una marea arco iris que, aunque en menor proporción comparado con otras grandes ciudades, también inundó las calles de Bangalore. Alrededor de 600 personas se congregaron al mediodía del domingo en una alegre y animada manifestación. Marta y yo estuvimos allí también, participando en el desfile, donde además de los miembros de la comunidad homosexual, bisexual y transexual, se congregaron muchos heterosexuales que, como nosotros, quisieron mostrar su apoyo y solidaridad hacia estos colectivos, tan perseguidos y marginados en este país.






Por supuesto, yo también me adjudiqué mi propia pancarta

La principal reivindicación de la marcha era la abolición de la sección 377 del Código Penal de la India, en la cual se criminalizan las relaciones homosexuales. Esta ley, impuesta por los ingleses durante el periodo colonial, en el siglo XIX penaliza las conductas homosexuales, ya que van "en contra de lo natural". El castigo puede ir desde multas hasta incluso internamiento en prisión de por vida. Por suerte, debido a la presión de diversas asociaciones y colectivos pro derechos humanos, el actual gobierno está empezando a debatir la posibilidad de eliminar esta anacrónica e intolerante ley de una vez por todas. Aunque se necesitan todavía cambiar muchas más cosas para que exista una completa tolerancia, en un país donde la religión, por desgracia, aun sigue teniendo un gran peso en la sociedad.





Pues no, ser homosexual en la India no es nada fácil. Aunque en las grandes ciudades, donde se incluye Bangalore, ya se empieza a descubrir cierta "movida" gay, en la mayoría de regiones del país, las personas homosexuales tienen que vivir escondiendo su condición, por miedo a sufrir represalias y el rechazo y desprecio de su familia. Uno de los colectivos no heterosexuales especialmente marginado y estigmatizado es el de las hirjas, una casta formada por transexuales y hermafroditas, considerados aquí como el "tercer sexo". Van vestidos con ropas femeninas y su principal dedicación es animar las ceremonias religiosas, como bodas o nacimientos. Aunque debido al estatus marginal en el que viven, privadas de todo tipo de derecho a nivel educativo, sanitario, etc, muchas acaban mendigando o prostituyéndose para poder sobrevivir.


Trio de damas posando para la posteridad



El ambiente era estupendo y lo pasamos bastante bien participando en el evento, pero lamentablemente no pudimos quedarnos hasta el final porque teníamos una clase esa misma tarde. De postre, aquí os dejo este pequeño video del inicio de la marcha.

video

Por último, gracias a Marta por el material audiovisual. A este ritmo la veo como fotógrafa oficial del blog.

viernes, 26 de junio de 2009

¡Sacrilegio!



No, no se trata de un puticlub ni de un sex-shop, sino de uno de los restaurantes más conocidos y populares de la ciudad, famoso sobre todo por ser uno de los mejores lugares donde poder disfrutar de una sabrosa hamburguesa o un jugoso filete de ternera. Si, he escrito ternera. Por suerte, aquí en el sur no son tan extremadamente conservadores como en el norte y no existen tantas restricciones a la hora de servirte un trocito de la madre universal. "The Only Place", no es ni mucho menos el único lugar donde consumir carne de vaca en Bangalore, la oferta es bastante amplia. Anoche hicimos una buena elección con este sitio, aunque tiene una pega: no sirven ni cerveza ni vino.


De derecha a izquierda, Samarth y Aparna, dos de mis ex-estudiantes, Marta, mi colega, y servidor, empezando a segregar saliva y jugos gástricos para la ocasión.


Esto es lo que me pedí, filetes "turnedos", con guarnición de verduras y patatas fritas. Tremendo.(David,dudo que leas esto pero, por si acaso, gracias por la recomendación).


Lo que se zampó Marta tampoco estaba mal, ¿eh?

La cena estuvo deliciosa y la ternera nos supo a gloria. Lo siento por todos los seguidores de Vishnu, Shiva y compañía, vegetarianos y amigos de las vacas en general, si he herido su sensibilidad, pero también espero que ellos toleren mis hábitos y costumbres tal como yo hago con las suyas. Mi credo, por llamarlo de alguna manera, es hacer lo que me pida el cuerpo, siempre y cuando lo haga de forma lícita y sin perjudicar a terceros, y lo lamento de verdad si alguien se siente ofendido con estas imágenes y comentarios. Es lo que hay.

Después de la cena, continuamos la noche en el Hard Rock Café, uno de los muchos lugares en la ciudad en los que disfrutar de una buena cerveza y estupenda música en directo. Pero de la vida nocturna de Bangalore ya hablaré en otra ocasión, porque se merece un monográfico.

martes, 23 de junio de 2009

El templo de Shiva

Ya casi no me quedan sitios de interés turístico a visitar en Bangalore, así que ando agotando y exprimiendo los últimos rincones. Uno de ellos lo visité junto a Marta el pasado viernes. Se trata del principal templo dedicado al dios Shiva en la ciudad. Uno de los más destacados lugares de culto, visitado por un gran número de devotos, aunque cuando fuimos estaba más bien tranquilo. El lugar es un ejemplo perfecto de cómo la religión, a veces se puede convertir en un estupendo negocio y un auténtico circo.

Nada más entrar, hay que pasar por una galería de tiendas con recuerdos de todo tipo y productos relacionados con Shiva, desde camisetas hasta llaveros, pasando por pegatinas para el coche, colgantes con el símbolo Om, etc. Superado el trago, nos encontramos con un tío vendiendo moneditas de oro, las cuales hay que lanzar en una serie de cubiletes, cada uno con un mantra, a nuestro entender dedicados a diferentes problemas y peticiones (para aprobar los exámenes, encontrar pareja, curarse las almorranas…).



La entrada es gratuita, pero si quieres hacer fotos tienes que pagar 25 rupias. Le solté 100 y se quedó con 10 rupias del cambio por una pulserita que se supone que trae suerte si la atas en alguna parte del templo.


Aquí Marta en acción, con Ganesha, el dios elefante, al fondo

Pero todo este cachondeo no estaría justificado si no fuera por la impresionante visión de la principal atracción del santuario: una estatua de Shiva, sentado en la postura de Padmasan (o postura del loto), de unos 20 metros de altura, de cuya cabeza sale un chorro de agua, supuestamente del Ganges.





Detrás del ídolo, se abre la Amarnath Yatra, o caverna sagrada, a cuyo interior se accede tras pagar las correspondientes 10 rupias, no podía ser menos. Se trata de una especie de pasaje del terror, con luces de neón y diversas vitrinas, a cual más bizarra, donde se exponen una serie de lingam. El lingam es un símbolo sagrado que representa el falo de Shiva, y se suele insertar en una especie de cuña llamada yoni, la parte femenina de la unión elemental, creadora de toda vida en el universo (detrás de esta simplona aclaración hay muchísima historia que no os quiero soltar ahora. Nada que no se pueda encontrar en Santa Wikipedia, por ejemplo).




Muñecote de Shiva en el interior de la galería

De nuevo en el exterior, nos encontramos con el estanque sagrado, enfrente de la estatua de Shiva, el cual tiene el poder de cumplir todos los deseos. Eso si, para ello, el fiel de turno tiene que depositar una vela en su interior (10 rupias), lanzar una moneda (20 rupias cada una) de espaldas y recitar un cántico (esto creo que es de balde). Todo esto me recuerda a las maquinas esas que hay en las ferias, donde la gente echa monedas para que una bruja de cartón piedra le lea el futuro. La cuestión es sacarle los cuartos a la gente con lo que sea.





Para rematar, justo a la salida hay una chica muy amable,recaudando dinero para una asociación, que tiene el gusto de enseñarte un album de fotos con gente abrasada y mutilada, perteneciente a un hospital, para intentar así remover tu conciencia y de paso, tu bolsillo. Por supuesto, no soltamos ni un céntimo. Creo que este tipo de acciones caritativas tiene que salir de uno mismo, en el momento y lugar que uno lo crea necesario, y no presionado por la visión de ciertas imágenes (que por otra parte, vulneran la intimidad de esos pacientes). Lo siento mucho por esa pobre gente, pero esa no es la mejor manera ni el lugar (un templo religioso) de fomentar la cooperación.

Aun así, no es que saliéramos de allí decepcionados ni nada de eso. Al contrario, fue bastante curiosa y divertida la experiencia, y el poder ver la imponente estatua de Shiva (la más grande de toda la India) hizo que la visita mereciera bastante la pena.

viernes, 19 de junio de 2009

Hasta siempre Vicente

La pasada noche en Anantapur, no muy lejos de Bangalore, murió a los 89 años, a causa de una embolia cerebral, Vicente Ferrer, ex-jesuita y cooperante español, que ha dedicado su vida entera ayudando a los más necesitados en el estado de Andra Pradesh, en la India. Para él y para todos aquellos que dedican todo su esfuerzo ayudando a los más oprimidos, va dedicada la entrada de hoy.

Desde que decidió establecerse aquí, allá por los años 60, Vicente ha contribuido a la mejora de los servicios sanitarios, escolarización, higiene y calidad de vida en general, de miles de personas de uno de los estados más pobres de la India. Especialmente destaca su labor con los llamados "intocables", los miembros de las castas más bajas, lo que le supuso ganarse la enemistad de los hinduistas más ortodoxos y las clases gobernantes.

Podéis encontrar más información sobre su persona y su labor social en la página web de la fundación que lleva su nombre: http://www.fundacionvicenteferrer.org

Se va una de esas personas que nunca morirán en las conciencias y en el corazón de la gente, y del que muchísimos tendríamos que aprender, por su energía, fuerza y dedicación a los demás. Descanse en paz.



"La acción une a los hombres. Las ideologías suelen separarlos"
(Vicente Ferrer, 1920-2009)

miércoles, 17 de junio de 2009

La amenaza perruna



Aparte de vacas errantes, las calles de la India están plagadas de perros vagabundos, deambulando de aqui para allá, echados al sol, olisqueando las pilas de basura acumulada en busca de algo comestible, ladrando a diestro y siniestro a las primeras de cambio y, en ocasiones, incluso atacando a los viandantes. Aquí en Bangalore, los mordiscos (de perro a humano) ocurren muy a menudo, de hecho es la ciudad india con más casos registrados por número de habitantes (unos 25.000 al año).

Por lo que a mi respecta, hasta el momento no le han dado por clavarme las fauces, aunque desde que estoy aquí vengo sufriendo sus ladridos y aullidos cada mañana a eso de las 5. Por lo visto, es a esa hora cuando a una señora mayor le da por sacar su perrillo a pasear, provocando tal revuelo entre los canes del vecindario, que hace que me desvele enseguida. Una putada, hablando en plata.



Volviendo a los ataques, el ayuntamiento de Bangalore, alarmado por el incremento de los mismos, va a llevar a cabo un plan de esterilización canina a gran escala. Aparte, va a publicar una serie de panfletos informativos, dirigidos a los ciudadanos, para prevenir que sean mordidos por los perros. Según aparece publicado en el Bangalore Mirror (un periódico local), en dichos panfletos aparecerán sabios consejos como los siguientes:
- En el caso de que un perro se acerque y empiece a gruñir, hay que hacerse el árbol, permaneciendo de pie con los brazos en jarra, y dejar que el animal te huela (yo esto, personalmente, no lo recomendaría. Ya se sabe para que suelen utilizar los perros los árboles…).
- Cuando un perro ataque, se recomienda tirarse al suelo, al tiempo que nos enroscamos en forma de bola, cual armadillo, y nos protegemos la cara con los brazos.
- No correr ni hacer aspavientos cerca de los perros.
- No mirar al perro directamente a los ojos (esto me recuerda a cierta canción de Golpes Bajos).
- Si un perro se acerca de manera sospechosa, lo mejor es mirar al suelo y retroceder lentamente.
De todos ellos, es este último el que suelo poner en práctica: seguir caminando (hacia adelante) como si tal cosa, tranquilamente y sin alterarse. Ya se sabe: ellos pueden oler el miedo.



Que te muerda un perro no es una experiencia nada agradable, sobre todo por la alta probabilidad que existe de contraer la rabia. Por ello, en estos casos se aconseja lavar inmediatamente la mordedura con jabón y agua, dejándola correr sobre la herida durante unos minutos. Seguidamente, conviene visitar el centro de salud más cercano para que allí nos administren el tratamiento adecuado para estos casos.

Pero, como dice el dicho, más vale prevenir que curar, así que lo mejor es evitar frecuentar aquellas zonas donde se concentran estos animales, como descampados, vertederos, paradas de “autorickshaws” (a cuyos conductores también habría que esterilizar más de uno..) y, en general, todos aquellos lugares insalubres donde a la gente le da por acumular basura, o lo que es lo mismo y por desgracia, en casi todas partes aquí en la India.

domingo, 14 de junio de 2009

El templo de Nandi y alrededores

Uno de los templos más visitados y, también más antiguo de Bangalore, es el santuario dedicado a Nandi, el toro sagrado que según la mitología hindú, servía de montura y hacia las veces de guardián de la morada del dios Shiva. En este popular monumento, situado en el distrito de Basavangudi, fue donde Marta y yo empezamos nuestro recorrido el pasado viernes, dispuestos a patearnos lo que fuera.

Lo más destacable del templo es la enorme estatua de Nandi, de unos 5 metros de alto y 6 de largo, esculpida a partir de una sola pieza de granito. Dice la leyenda que el toro no paró de crecer y crecer hasta que a alguien se le ocurrió clavarle un tridente en la frente. Algo más creíble es la historia que sostiene que el templo fue edificado para espantar a un toro que se dedicaba a arruinar la cosecha de los locales. La construcción tuvo el efecto deseado, y la bestia se fue por patas, así que desde entonces los campesinos celebran un festival cada año como muestra de gratitud.





A poca distancia del templo de Nandi, en el área de Gavipuram, se halla el templo de Sri Gavi Ganga Dareshwara, construido por Kempe Gowda, el fundador de la ciudad, y dedicado al dios Shiva. El santuario está alojado en una caverna subterránea, y su visita puede convertirse en un suplicio para los más altos, especialmente al recorrer los pasadizos que rodean al altar principal (recuerdo algunas partes en las que estuve a punto de ponerme a gatear). Una lastima que no dejaran hacer fotos en el interior, porque la imagen de una fila de personas andando por los pasillos con la cabeza gacha, merecía la pena. Se dice que desde uno de los ídolos del interior mana agua sagrada del mismísimo Ganges.



Para cerrar la tarde y, aprovechando que no estábamos del todo lejos, dimos otro paseito hasta el lago Kempanbudhi, un pantanal bastante abandonado y rodeado de chabolas. La razón de visitar esta zona era mi afán por encontrar otra de las torres que el emperador Kempe Gowda construyó para marcar los límites de la antigua ciudad de Bangalore. No fue nada fácil dar con ella, la verdad, y su acceso es algo complicado. Al otro lado del lago, hay un parque muy bien cuidado con estatuas bizarras de dinosaurios, esfinges y otros singulares seres.




La recóndita torre


No podía faltar el grupo de niños revoltosos, locos por que les hicieramos fotos

Por lo demás, a lo tonto ya llevo un mesecito viviendo en Bangalore. Poco a poco me he ido sintiendo más y más cómodo, y mis planes son los de permanecer aquí hasta finales de julio, ya que si cojo nuevos grupos aquí, estaré “atado” hasta septiembre, y todavía me queda mucho por ver y hacer por el norte. A pesar de mi mejora en algunos aspectos (especialmente en cuanto al tiempo atmosférico, la alimentación y el ocio nocturno), últimamente estoy teniendo algún que otro momento chungo, y es que hay ocasiones en los que la distancia con la persona amada se hace muy difícil (muchos de vosotros seguro que me entenderéis) y el próximo encuentro parece a veces tan lejano que a uno le entra el inevitable bajón. Pero bueno, no quiero tomarme estos meses que quedan como una lenta e insoportable espera, sino como una oportunidad para seguir conociendo, descubriendo y disfrutando de este único y especial país. Y es que en el fondo tengo que sentirme un privilegiado por estar aquí, la India es mucha India.

miércoles, 10 de junio de 2009

Aquí no hay quien baile

Anonadado me quedé el otro día cuando me informaron de una surrealista ley, existente solamente en el estado de Karnataka al que pertenece Bangalore. Por lo visto, está terminantemente prohibido bailar en locales donde se sirve alcohol, como bares y discotecas. Así que, si a la policía le da por hacer una "redada" en estos lugares, tiene todo el derecho de multarte, o incluso llevarte a la comisaría, si te pilla moviendo el esqueleto al ritmo de la música. Independientemente de que bailes mejor o peor, a lo Travolta o a lo robot, el bailar se considera conducta criminal y está penalizada. Una vez más, la realidad supera a la ficción.


A este concretamente, lo pillaron bailando reggaeton

Desconozco exactamente las razones que hay detrás de esta ley (algo he leído acerca de problemas con las licencias de algunos bares), pero es que absolutamente nadie me sabe dar una justificación coherente. Es que no la tiene. Desde luego, tiene narices que se castigue lo que para muchos es una forma de expresión y comunicación, o incluso un arte. En cambio, si que se permite consumir alcohol, por ejemplo. Esta surrealista y absurda medida entró en vigor el año pasado, aunque desde entonces la cosa se ha relajado bastante y la gente sigue bailando, tal y como pude comprobar el pasado sábado en una conocida discoteca de la ciudad.

Pero esto no es todo en lo que a leyes represivas en Bangalore se refiere. Las actuaciones musicales en vivo también están vetadas en estos locales, y el cierre de los mismos es a las 11:30 de la noche. Una verdadera pena para una de las ciudades con más pubs por metro cuadrado de toda Asia.


"¡Sinvergüenza! ¡Te voy a dar yo a ti meneito!"

Puritanismo y talibanes aparte, lo más destacado de los último días ha sido la llegada de Marta, una chica de Barcelona, que ha venido tanto para dar clases como para realizar labores administrativas. Ha empezado con muchas ganas de hacer cosas, lo que supone un soplo de aire fresco en la oficina, que falta hacía ya. No podía haber llegado en mejor momento, la verdad. Bienvenida sea, pues.

Aparte, sigo haciendo planes para mi próximo viaje. De momento ya le he puesto fechas (del 12 al 17 de Julio) y he empezado a barajar posibles destinos. Tengo en mente visitar Kannyakumari, el extremo sur de la India, y otros lugares por esta misma zona. Ya iré contando. Por supuesto, se admiten sugerencias.

domingo, 7 de junio de 2009

Excursión a Mysore

Esta semana he hecho mi primera escapada fuera de la ciudad desde que estoy aquí, gracias a Chetant, uno de mis estudiantes, que me propuso ir en moto hasta Mysore, a unos 130 kilómetros de Bangalore. Es la segunda ciudad del estado de Karnataka, y es famosa entre otras cosas por ser una de las principales productoras de incienso de la India. Por el camino hicimos varios altos, visitando algunos puntos de interés, como por ejemplo, Srirangapatnam, antigua fortaleza construida en una isla del rio Cauvery, rodeada de un formidable entorno natural, donde aún quedan varios edificios de importancia histórica y religiosa, como el templo de Ranganatha, uno de los principales lugares de culto de los seguidores del dios Vishnu.





Subiendo río arriba, a unos tres kilómetros, se encuentra la reserva de pájaros de Ranganathittu, que acoge a docenas de especies de aves acuáticas, desde cormoranes hasta cigüeñas, pelícanos y diferentes tipos de garzas, llegadas de diferentes latitudes. Una delicia de sitio. Es posible adentrarse en el río mediante un paseo en barca, muy corto (unos 20 minutos), pero suficiente para contemplar gran parte de la fauna del lugar, a la que hay que sumar zorros voladores y algún que otro cocodrilo deambulante.







Llegamos a Mysore al mediodía y para empezar la visita, subimos hasta la colina de Chamundi, coronada por el templo de Sri Chamundeswari, en honor de la diosa que da nombre al promontorio. Un poco más abajo, se halla una impresionante estatua de Nandi, el toro que sirve de montura al dios Shiva, una de las más grandes en India, y que recibe la visita de miles de peregrinos al año.



De vuelta a la ciudad, decidimos ir directos al parque zoológico, uno de los más antiguos y, al mismo tiempo, de los mejores preservados del país. La visita merece la pena, aunque más que con los animales (que a decir verdad, me produce bastante pena el verlos enjaulados) disfrutamos descojonándonos con el repertorio de carteles y avisos, a cual más hilarante. Esto es tan solo una pequeña muestra:




Cuidado con saltar a la fosa del tigre: no sólo te expones a que te arranque un brazo de un zarpazo, sino que después te llevan al cuartelillo por molestar al pobre animal e intentar enfermarlo con tu carne.


Si huelo peste es porque soy un pajaro y como pescado, ojo.

La tarde empezaba a llenarse de espesos nubarrones que avecinaban un buen chaparrón, asi que decidimos iniciar el regreso, no sin antes hacer una breve parada en las puertas del inmenso palacio del maharajá, la principal atracción de Mysore, para hacernos la foto de rigor. El punto final de un estupendo viaje en el que no sólo he tenido la oportunidad de descubrir nuevos rincones de la región, sino de conocer un poco más a una magnifica persona y amigo como es Chetant. ¡Muchas gracias de nuevo, campeón!

miércoles, 3 de junio de 2009

El enemigo silencioso

Poco a poco, conforme avanzan los días en Bangalore, se va creando cierta rutina en torno a mis actividades y vivencias diarias, entre ellas el despertar por los ladridos a las 5:00, el desayuno y los buenos días a mi anfitriona y su perro salchicha, el trayecto en "autorickshaw“" vigilando por donde se tira para que no me time, y algo que siempre me pilla desprevenido por mucho que se repita: la picadura de mosquito al entrar en la oficina (¿quién dijo que sólo picaban por la noche?), generalmente tienen predilección por los dedos de las manos, o los pies cuando voy en chanclas.



Aquí donde lo veis, este minúsculo animal es el responsable de innumerables victimas cada año en toda la India, especialmente en zonas rurales, debido a las enfermedades que transmiten, como la malaria o paludismo, dengue, o encefalitis japonesa.

Para prevenirse de su picadura se recomienda alejarse las zonas húmedas y pantanosas, llevar ropas que cubran la mayor parte del tiempo, evitar las actividades al aire libre al caer la tarde), dormir con mosquitera y usar repelentes.


Aquí mi pequeño arsenal anti-mosquitos

Si alguien tiene pensado viajar aquí por una temporada corta, es posible tomar medicamentos preventivos antimalaria, como el Resochín y el Paludrine. En vuestro centro de vacunación internacional más cercano os informarán mejor de estas cuestiones. Para estancias prolongadas como la mía no se aconseja ningún tipo de tratamiento farmacológico.


El clásico palmetazo, sin duda, el método más drástico y eficaz.