miércoles, 20 de mayo de 2009

Para chuparse los dedos

Convivir y compartir mesa con una familia india es, sin duda, lo más interesante y destacable de mi nueva experiencia en Bangalore. Uno de los hábitos que he empezado a descubrir y comprobar por mi mismo, es comer con las manos, una fenomenal experiencia cultural, y algo mucho más divertido y placentero que hacerlo con cubiertos. En la India, el ritual de la comida se considera una actividad totalmente sensorial, por tanto, la idea que subyace a esta costumbre es que se debe disfrutar este proceso con el máximo posible de sentidos. En Occidente lo hacemos con el gusto, la vista y el olfato. Aquí se le añade el tacto, con lo que el disfrute es mayor. Sin embargo, no todas las comidas deben comerse así. Para platos más líquidos, como el daal (lentejas) o las sopas, es mejor usar la cuchara, claro está. En cuanto al cuchillo, tenedor y otros utensilios, estos se reservan para la preparación de los platos, o para servirse de una fuente común. Desde que estoy aquí, lo más habitual en nuestra mesa es un plato con arroz acompañado de algún curry (adaptación de la palabra hindi kari, que significa "plato en salsa"), preparado con pollo, cordero, o sólo con verduras, y aderezado con diferentes especias.



No cabe duda que comer de este modo implica un extremo cuidado con nuestra higiene personal. Las manos deben lavarse cuidadosamente antes de empezar, poniendo especial atención a las uñas. También es importante comer siempre usando la mano derecha. La izquierda se considera impura y suele estar reservada para otros usos, por ejemplo, servirse la comida usando otro utensilio. Aunque al principio pueda parecer un engorro, enseguida se le coge el tranquillo. En cuanto uno domina la técnica adecuada, se come incluso más deprisa que usando la cuchara y el tenedor. Los pasos son muy simples y sencillos:

- En primer lugar, una vez que se entremezcla el curry con el arroz, se hace una bola de comida (siempre usando nuestra mano derecha, no lo olvidéis) y la recogemos colocando nuestros dedos en forma de cuchara. Es fundamental no hacer la bola demasiado grande para evitar que se nos desparrame la comida fuera del plato.



- A continuación, una vez que tenemos el bolondro hecho, nos lo llevamos hacia la boca sujetándolo solo con nuestros cuatro primeros dedos libres, hasta que éstos estén tocando casi nuestro labio inferior. Es entonces cuando con el pulgar empujamos la comida hasta la boca, lista para engullir.



- Y por último, el esencial paso de chuparse lo dedos, uno a uno, hasta que no quede ni pizca de alimento. Esto es opcional y se recomienda hacerlo con discreción, tal y como se ve en la foto.



Yo ya estoy completamente habituado y lo encuentro genial. No descarto seguir haciéndolo una vez vuelva a Europa, al menos en mi casa, apartado de comensales prejuiciosos. Probad a hacerlo en casa, a ver que tal. Ya me contaréis.

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