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martes, 16 de diciembre de 2008

En obras



Justo encima de ese charco inmundo, estuvo la pasada noche una especie de camión-hormigonera funcionando nada más y nada menos que hasta la una de la madrugada. A pesar del ruido demencial y la hora que era, ningún vecino salió a quejarse ni nadie llamó a la policia. Por lo que se ve, este tipo de cosas ocurren de vez en cuando por aquí, y la gente lo asume.

El barullo nocturno es parte de la obra que desde hace unos días, están llevando a cabo en la terraza de mi edificio. De repente, de buenas a primeras ha aparecido una planta más, toma ya. Los palitroques esos, que sirven para soportar el techado, los fueron subiendo de uno en uno, pasándoselos de un albañil a otro a través de los ventanucos entre piso y piso.





Lo más desquiciante de todo el asunto es que, por lo que me han dicho, lo más probable es que se trate de una obra ilegal, más que nada porque se trabaja de noche. ¿Y por qué nadie lo denuncia? Posiblemente, los responsables ya se hayan cubierto las espaldas a base de diversos sobornos, empezando como no por el cuerpo de Policia, y la dueña del edificio.



La entrada ha quedado hecha un asco. Ya podían haber puesto algún cartelito de "Disculpen las molestias" en lugar de ese anuncio tan cutre. En la esquina superior derecha, una de las ventanas de las clases.

Es la otra cara de esta India fascinante y llena de sensaciones, la parte caótica, anárquica y impredecible, a la que nos enfrentamos cada día, pero siempre intentando mantener el sentido del humor.

Los que si parece que lo llevan todo en regla, son los de la obra por la que paso cada mañana. Mirad como llevan ya el edificio, ¿os acordáis de hace dos meses?

jueves, 9 de octubre de 2008

Primeras impresiones

Calor sofocante, cantidad de gente (especialmente hombres)por todas partes, un tráfico increible, picante en el paladar... de momento me estoy encontrando con la India que esperaba, la que me han ido relatando antes de llegar. Aún me siento algo desbordado por la cantidad de nuevos estímulos que trato de asimilar, pero en el fondo lo estoy disfrutando.

Intentaré resumir lo mejor posible lo ocurrido desde mi llegada hasta ahora. No sabéis lo que puede dar de sí un día entero aquí :)

El vuelo y la llegada
Las casi 10 horas de vuelo se me hicieron cortas. Delante de los asientos había unas pantallitas en las que se podía desde ver películas (me ví la última de Indiana Jones) hasta jugar al Tetris o hacer sudokus. Aparte ya llevaba mis libros para el camino. En definitiva, que podría haber echado perfectamente un par de horas más, si no fuera por el engarrotamiento que empezaba ya a sentir.
En el aeropuerto tuve el placer de conocer a mi directora, Laura, que vino a recogerme. Ya de camino a su casa, tuve mi primer contacto con el tráfico en la India (vaca errante incluida), aunque eso no fue nada comparado con lo que me esperaba al día siguiente.

El trabajo
Una vez levantado, duchado y desayunado, salimos directos al centro donde impartiré las clases. Por el camino, oportunidad para disfrutar del caos.. adelantamientos imposibles, aglomeraciones, cuatro en una moto, y los "rickshaws" por todas partes. ¿qué que son los "rickshaws"?..carricoches de 3 ruedas motorizados como estos:




Ya en la oficina principal, Laura me estuvo explicando mis horarios, grupos, normas, etc. No empiezo mis clases hasta el día 15. Tendré 3 grupos de nivel inicial, y una clase particular. No más de 24 horas lectivas por semana, y unas 16 horas para preparar materiales, organizar las clases y otras actividades, como por ejemplo, hacer traducciones, lo cual se paga aparte. La verdad es que lo veo genial, aparte que daré las clases justo en el mismo edificio donde vivo, lo que me ahorra muchiiiisimo tiempo, teniendo en cuenta los atascos que se forman aquí.



También tuve la oportunidad de conocer a Goranga, un chaval que está trabajando en el centro, y al que debería dedicar una entrada del blog aparte, porque se la merece.

Primera vuelta por el mercado
Aparte de Goranga, conocí a Sandy, alumno de español en el centro, muy espabilado con el idioma. Se ofreció a venir conmigo para ayudarme en mis primeras compras. Aquí, en el mercado de Hauz Khas, en uno de los numerosos puestos de comida callejeros, probé mi primera comida india: una revuelto de pollo con verduras y queso, con muy buena pinta, pero que picaba bastante (aunque Sandy me dijera que eso no picaba de verdad).


Aparte de unos pequeños ardores, mi estómago pudo soportarlo.

Luego llegó la odisea de comprar una tarjeta india para el movil. Aquí te hacen rellenar un cuestionario (en el que te piden hasta el nombre del padre), y una fotocopia del pasaporte, visado y una foto carnet. Aquí el momento en el que el fotógrafo prepara su camara digital para inmortalizarme:



Primera salida
Sin apenas tiempo para tomar aire y seguir asimilando el choque, apareció Goranga con otro estudiante, Hemindra (que significa "rey de oro"). Un muchacho muy amable de la región de Rajasthan, que está aquí en Delhi sólo para estudiar español. Ya lo habla bastante bien y dice que para él y su familia sería todo un honor recibirme en su casa, y poder mostrarme su región. No, no, no, Hemindra, el honor es mío, el que me invite a su casa. Que chaval tan amigable y buena gente, en serio. Sin duda que lo visitaré en cuanto vuelva a su región.
Nos montamos los tres en un "rickshaw" y nos fuimos a una especie de feria en honor a la diosa Durga, hermana de Vishnu, y una de las formas de la diosa madre, Devi. Mañana os contaré un poco más de esta festividad llamada Dusshera, y que es algo así como las fallas pero en versión india.


Este ritual tiene lugar fuera de la caseta principal. Un par de tios danzan tocando esos tambores, mientras otro va quemando una especie de incienso y orando a la diosa.


Y esa que se ve en el fondo es la tal Durga

Tras esperar una larga cola (otro día os cuento algo sobre como hacen cola los indios), entramos en una especie de caseta, con un ambiente muy similar a lo que se puede ver en cualquier feria: puestos de comida, musica en directo y atracciones para los más pequeños. Mención especial para la noria propulsada con los brazos de este machote:


Que alguien le diga al grandullón de la camisa rosa que la noria es para los niños!!

En fín, una jornada intensa, a la que ha seguido la de hoy, dia festivo, de la que ya hablaré mañana (si es que me dejan :) )