Llegó la época de los paraguas
Vendedor callejero de kulfi, un helado muy rico elaborado con leche, muy popular en la India
Como podéis imaginar, todo este calor soporífero afecta considerablemente a todas las acciones de la vida diaria, desde el rendimiento en el trabajo hasta la calidad del sueño. Estos días vivo como en una burbuja, yendo de casa a la oficina, y de aquí de nuevo a casa, siguiendo el frescor de mi mejor amigo en este momento: el aparato de aire acondicionado. Y es que cualquiera sale ahora a dar un paseo. Ni con sombrilla.
Nada, que toca aguantar estoicamente y tomárselo con filosofía, como de costumbre. Que en el fondo no es para tanto, aunque por lo visto, lo peor aun está por llegar, cuando al calor se le sume las lluvias del monzón, y la humedad sea de verdad insufrible. Ya os contaré entonces, si es que llego.