Ir de compras aquí en la India puede llegar a ser una experiencia divertida, o una agobiante pesadilla, según el tiempo, el dinero, y la paciencia del que uno disponga. En la mayoría de tiendas es necesario regatear, y escudriñar bien para obtener algo acorde con el precio que piden. Para asegurarse de que no nos van a estafar, una buena opción son los emporiums, tiendas del estado que suelen tener precios algo más elevados, pero donde la calidad está asegurada. Además, es una buena forma de ahorrar tiempo y energía, ya que se puede encontrar casi de todo en un mismo lugar. En Delhi, uno de los más populares es el Central Cottage Industries Emporium, en la zona de Janpath, cerca de Connaught Place, el primer lugar que visitamos y donde me dejé la mayor parte de mi presupuesto. Y es que muy difícil resistir la tentación de comprar ante tanta variedad y calidad de productos. A lo largo de tres pisos, se puede encontrar prácticamente de todo: ropa, objetos decorativos, juguetes, libros, muebles, pinturas… Un lugar muy recomendable y que, la verdad, no me pareció tan caro teniendo en cuenta la calidad ofertada.
Justo debajo de Connaught Place hay una galería subterránea llamada Palika Bazar, por donde también pasamos. Es famosa especialmente por la ropa, muy barata, pero no siempre de buena calidad, y también por los artículos de electrónica y los DVD´s de películas de Bollywood.
Después de una pausa para comer, fuimos a otro de los lugares más visitados por los extranjeros a la hora de comprar recuerdos: el mercado de Pahar Ganj, la zona donde se suelen alojar la mayoría de mochileros, al lado de la estación de ferrocarriles de Nueva Delhi. Aquí también podéis encontrar bastante variedad. Destacan especialmente los productos de estilo hippie, como bolsos, colgantes, y todo tipo de prendas de vestir.
Al llegar a casa, a pesar de haberme traído una cantidad considerable de souvenires, me quedé con esa sensación de que me había dejado algo por comprar. Efectivamente, hay todavía un par de cosillas que quisiera llevarme a casa, pero espero poder encontrarlas durante el próximo viaje que empiezo en dos días, por Varanasi, Bodhgaya y finalmente Khajuraho. Aprovecho pues para despedirme de todos hasta la semana que viene, la ultimísima. ¡Hasta entonces!